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miércoles, 17 de septiembre de 2014

Acceso a lo básico: Biblioteca filosófico-política de Miguel G. Macho // Tarea 4

En los últimos años, me he sentido francamente abrumado por la cantidad de información que me rodeaba. A cada fuente nueva o información que se me aparecía, se volvía más y más relevante ver de dónde venimos o qué tipos de ideas han podido influenciar los pensamientos que leía.
El acceso a la información es un derecho. Planteado como tal, hay que dar una gran importancia a los básicos, a los desaparecidos y a todas aquellas personas que han generado y facilitado información relevante para seguir trabajando en el presente en el qué vivimos. En este caso, las humanidades juegan un papel esencial, debido a su carácter sociológico y su carácter revolucionario. Los textos humanísticos que se pueden leer alrededor de algunos eventos de la historia, nos ayudan a entender y reflexionar de una forma mucho más expansiva que los libros de historia. Sin faltar a los libros de historia, la filosofía y la política que se ha ido desarrollando al largo de estos tiempos es de un valor incalculable.



Para ello, creo relevante mencionar y dar visibilidad a la biblioteca o colección realizado por un tal Miguel Macho, el cual comparte una selección de diversos autores o personajes importantes de la história. La biblioteca es variada y densa y contiene autores tan diversos como Hitler, Wittgenstein, Marqués de Sade, San Francisco de Asís o Lao Tse. Además, la biblioteca incluye una serie de textos sobre religión como el Corán y la Biblia y un diccionario filosófico.

http://miguelgmacho.wordpress.com/2011/08/27/biblioteca-filosofico-politica-para-descargar/

 La relevancia de esta colección y registros de textos, no es sólo la importancia de sus personajes sino también la posibilidad de leer textos, más bien cortos, que no han sido publicados en libros pero que forman parte de la obra y el pensamiento del autor; o de iniciarse en la lectura de algún autor o personaje que podría ser de nuestro interés. En ese caso, la propuesta de esta colección no es solo informativa (refiriéndome a la posibilidad de leer la totalidad de algunos libros), sino expansiva ( nos permite introducirnos en el modo de pensar de un autor que luego podremos profundizar a partir de las referencias).

Su contenido me ha permitido introducirme en el pensamiento de algunos de los autores o personajes más influyentes de la humanidad y, además, comprometerme en la lectura de algunos textos íntegros que deberían formar parte de la lectura obligatoria de cualquier individuo con compromiso social.


Para mí, es un muy buen ejemplo de proyecto de digitalización cuyo contenido sigue todas las características de las que llevamos hablando en este curso.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Ampliar la creatividad, expandir lo creativo./ Tarea 2.

"El financiamiento cultural para el derecho a producir cultura. En su artículo “Da compra de produtos e serviços culturais ao direito de produzir cultura”, Luciana Lima y Pablo Ortellado proponen que el financiamiento no se centre en productos culturales de consumo final (una película, una obra de teatro, un disco, etc.), sino en los procesos de creación, investigación y experimentación previos. El financiamiento tradicional en cultura no permite considerar: a) los procesos de innovación y experimentación no directamente relacionados con el producto; b) el tiempo de dedicación de los productores de cultura a dichos procesos y c) las aportaciones desde el procomún y para el procomún que se generan en los mismos. Todos estos aspectos suelen quedar invisibilizados y, a consecuencia de ello, se reduce la libertad creativa y se precariza la actividad de los creadores al reconocer únicamente la etapa final de producción y difusión de bienes y servicios culturales, reduciendo así su capacidad para realizar aportes sustantivos al procomún y al bienestar general. Los autores proponen entonces un modelo de financiamiento público que permita apoyar procesos creativos de largo aliento. Procesos en los que sea posible investigar, experimentar e innovar sin las presiones por obtener un producto de consumo final. Este tipo de financiamiento debería incluir una contrapartida de acceso: precios bajos o gratuidad en el acceso a obras materiales y performáticas, y liberación de los derechos de autor, garantizando la libertad de los usuarios para acceder y disfrutar del arte y la cultura. Jorge Gemetto. Tarea 2"
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        Muchos artistas de las artes escénicas generan trabajos a partir de referencias diversas y lecturas muy variadas. A parte de todo el procedimiento tácito que les precede, así como su experiencia personal a través de su trabajo, se interesan por ciertas temáticas y conceptos. La cultura libre, en este caso, no se vuelve sólo una plataforma para que el artista comparta su trabajo, sino se convierte en una posibilidad de dar garantías, peso e incluso llegar a entender su propia idea desde otra perspectiva. Deseando romper con la individualidad y el vínculo continuo que se crea en las artes en general, me interesaría proponer un repositorio o catálogo de trabajos en proceso y líneas de interés que se expanda a otros campos especializados.
Actualmente, hay una instrumentalización de la información que asombra muchísimo, además de un “estado” artístico que está relativamente obsoleto. El artista individual, cerrado y hermético ya no tiene mucho sentido. En cambio, el artista analítico, con capacidad de diálogo y concreción, el artista que expande su trabajo a otros campos, se ha vuelto en un agente de vital importancia en el panorama actual. Pese a que, desde dentro, los artistas tienen una sensación de hacer visible su proceso a través del trabajo, hay una parte que siempre se queda hueca; yo no he leído el libro que te gusta, no he visto tus notas, tus ensayos, tus textos, no te he escuchado hablar del proceso, etc. Debo hacer una pequeña parada en la utopía que estoy intentando contar para mencionar mi posición respecto a la idea de proceso. Actualmente, el proceso es tan valioso como el producto. Llegado Internet y la sociedad de la información, tenemos la capacidad de expandir conocimiento, compartir hallazgos y romper con las burbujas artísticas que se llevan creando desde hace años. El producto entra fácilmente en el campo de la industria cultural. El proceso entra en el campo de la investigación, del humanismo, del desarrollo y la curiosidad. Soy de los que piensan que compartir un proceso es compartir un conocimiento que va mucho más allá del producto que estas creando y, parece ser, que la cultura libre es una buena plataforma desde dónde generar discurso y conocimiento. En otras palabras, el camino puede tener unas vistas fantásticas. :)

Todd McLellan


Estaría muy interesado en crear una web/repositorio que englobe el proceso de distintas personas que están investigando. Este espacio, permitiría dar visibilidad al conocimiento que consumen, generan y regeneran algunos artistas, así como saber sobre su proceso, sus formas de trabajar e incluso sus estrategias. Además, las referencias y los conceptos, darían cancha a expandir más la idea de crear a un campo de conocimiento mucho más amplio e incluso proporcionar relaciones gráficas entre ellos. El repositorio, que para ser perfecto tendría que ser coordinado por un grupo de personas de distintos campos (filosofía, ciencias, humanidades, antropología, dramaturgia…) propondría la posibilidad de contactar y conversar con la persona que lleva el proyecto, así como dinamizar el espacio con ideas o cuestiones que puedan ser relevantes para los usuarios. Por ejemplo: Muchos artistas trabajan con conceptos filosóficos y basan parte de su discurso en la lectura de libros. ¿Y si, gracias a Internet, pueden tener conversación e intercambio con una persona experta en el campo que estan trabajando? ¿Y si ampliamos el aspecto colaborativo de todo trabajo artístico gracias a la red?

Este podría ser un punto de partida, luego vendría todo lo referente a la organización, la gestión, el contenido, las acciones paralelas e incluso los encuentros. Aún así, sólo escribiendo unas líneas mi mente ya empieza a maquinar sobre sus posibilidades. Tanto si es un proyecto realista como si no, me parece interesante reflexionar sobre la forma en cómo los artistas ya generamos continuamente productos en abierto y el poco uso que hacemos de las fuentes de información que están a nuestro alcance. Debemos recordar que la red no tiene que estar basada en lo que “como creadores” hemos creado, sino en facilitar el acceso a una información que nos parece interesante, relevante y que contribuye a la expansión de los trabajos que hacemos y a la autonomía del conocimiento.

domingo, 24 de agosto de 2014

La no propiedad y el acceso a la información

La propiedad intelectual como concepto se ha convertido, según Richard M.Stallman, en un cajón de sastre donde se agrupan diferentes leyes y procedimientos. Siendo así, él propone romper con esa etiqueta para así afrontar las características y peculiaridades de todo aquello que se incluye en él y separar leyes, sistemas legales, patentes y otras herramientas de derechos de autor como el Copy Right, Copy Left, Creative Commons, entre otros. En cierta manera, es una forma de tener más claro que significa cada herramienta y dejar de relacionarnos con una idea tan vaga como la propiedad intelectual: “...el primer paso consiste en olvidarte de que alguna vez oíste la expresión `propiedad intelectual´y tratar cada una de las formas de forma independiente.” (Stallman, 2004)
El problema no sólo esta en las leyes, sino también en la forma como nombramos las cosas y los usos que tomamos de ello. Si observamos, el termino “propiedad” ya tiene un cáliz negativo teniendo en cuenta los objetivos al acceso libre de la información. En ese caso, la propiedad ya queda debajo de la sombra del capitalismo imperante y apunta directamente a la capacidad individual de saber que "tengo", "poseo", alguna cosa en referencia a otras persona: se trata del individualismo y el secretismo por delante de todo. En ese caso, la cultura libre debería apostar por eliminar conceptos tales como `propiedad´ para así poder adentrarnos más en la idea generalista y colectiva de la información.

La idea de cultura libre ha salido a la luz a raíz de la aparición de la Web 2.0; la revolución de la información ha llegado a muchos lados del mundo y ha afectado a la forma como teníamos de experimentarlo. De todas formas, antes de hablar de cultura libre, sería también prudente hablar de acceso a la información. Pese a ser dos ideas que van cogidas de la mano, no debemos olvidar que el acceso a la red sigue siendo una realidad para un porcentaje del planeta bastante bajo. Así pues, ya que el concepto de “Aldea Global” de McLuhan está muy lejos de ocurrir, ¿no sería más oportuno pensar en estrategias que ofrezcan y faciliten información en países donde http:// no significa absolutamente nada?

La declaración de Lyon sobre el acceso a la información y el desarrollo tiene como objetivos la mejora de la calidad de vida y el desarrollo sostenible de todo ser humano. Según su manifiesto, creen en la importancia de la información y la cultura como emancipadoras del ciudadano y coinciden, en cierto modo, con la ya mencionada Lea Shaver en referencia a la inclusión del derecho a la información y a la emancipación intelectual como derechos humanos. Tal manifiesto, redactado por la IFLA junto algunos colaboradores y dirigido a los integrantes de las Naciones Unidas, “defiende el derecho de todas las personas al acceso a la información como un factor clave para apoyar el desarrollo, ayudando a las personas a ejercer sus derechos civiles, aprender y aplicar nuevas habilidades, tomar decisiones y participar en una sociedad civil activa y comprometida, crear soluciones a los retos del desarrollo, garantizar la transparencia y el buen gobierno y procurar un desarrollo sostenible.”

La manera en cómo esta acción afectará la cultura está por ver. De hecho, la presión y el ojo están puestos en las Naciones Unidas, las cuales tienen la responsabilidad de responder a estas instituciones ya que "es un actor determinante en la garantía de este derecho, ya sea mediante políticas públicas que promuevan la creación, el acceso y el disfrute cultural, así como mediante la reforma necesaria a las regulaciones de propiedad intelectual." (Fossati, 2014). De momento, solo se pueden hacer especulaciones al respeto, pero, sin lugar a dudas, una buena ley que permita el acceso libre a la cultura y la información potenciaría un uso seguro y amparado del conocimiento general.